VISITA DEL PAPA BENEDICTO XVI

No todo el mundo apoya la visita del Papa.



En Barcelona, 2.500 personas según la Guardia Urbana y 10.000 según los organizadores se manifestaron en la Plaza Sant Jaume contra la visita del Papa Benedicto XVI bajo el lema "En defensa del laicismo", en una concentración organizada por la plataforma Jo No T'espero!



En el acto también se han reclamado que las creencias religiosas dejen de recibir fondos públicos y que se deroguen los acuerdos entre España y el Vaticano.



Se ha tildado la fe católica de "catecismo repugnante e indigno de un ser humano civilizado". También se ha denunciado la "actitud de la Iglesia, contraria al reconocimiento de los derechos humanos", como el uso de profilácticos, lo que conlleva "la muerte de personas por el sida". A la vez que se pidió "unas instituciones públicas que garanticen la neutralidad".


Los asistentes arremetieron contra el Papa y la jerarquía católica. "Papa gorrón, viola bolsillos y conciencias" o "Un infierno real: el Vaticano", decían las pancartas. No faltaron críticas a la religión, en general, por ser "un insulto a la inteligencia".


En Santiago, centenares de personas convocadas por la asamblea Eu non te espero expresaron por su parte su rechazo en la Alameda compostelana a la visita del Papa el sábado a la capital gallega, una concentración que acabó con un altercado entre unos 50 concentrados y la Policía.


Los asistentes al acto, unos 500 según la organización y 200 según la Policía Nacional, pensaban partir desde la Alameda y finalizar la protesta en la Plaza del Toural, pero una veintena de agentes les impidió que cruzasen hasta Porta Faxeira por no contar con permiso para la manifestación.
 

Ante una pancarta con el lema "Nos non te esperamos. Galiza laica", varios miembros del colectivo leyeron un manifiesto en el que denunciaron la "hipocresía" del Ayuntamiento, la Administración autonómica y el Gobierno central por aplicar reformas laborales que "generalizan el desempleo" y a la vez destinar tres millones de euros del erario público a financiar "eventos superfluos".


En Londres, el pasado mes de septiembre, unas 15.000 personas se manifestaron en contra de la visita del Papa y bajo el lema: "No con mis impuestos". Ha sido, hasta ahora, la mayor concentración en contra de las visitas de Benedicto XVI.

Todos los colectivos implicados en las concentraciones en contra de la visita papal denuncian que "su viaje a Santiago le cuesta al contribuyente tres millones de euros; a Barcelona, 1,8 millones de euros, y a Madrid, 25 millones de euros. Es decir, el coste de las tres visitas asciende a un total de 29,8 millones de euros".
 
Fuente: noticias.es.msn.com
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Parece que los hoteles, los que alquilan "balcones con vistas", los vendedores de souvenirs y cuatro más son los únicos que se alegran de la visita.


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